Había oído en muchos sitios que este libro era un grito a lo que va mal en nuestra forma de vida, que el mundo no va por un camino demasiado bueno, que la idea de ganar dinero sin límites no es el camino real de una vida en común y globalizada. Tony Judt, historiador, escritor y profesor, experto en la historia de Europa, ha escrito este libro en sus últimos días de vida, ayudado por amigos y familia, terminó este libro considerado su legado póstumo. Un legado del pensamiento progresista, una mirada humanista a lo que está pasando en nuestro mundo.
En 2008 se le diagnostico Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que le dejó paralizado de cuello para abajo. Murió en el 2009.
Antonio Muñoz Molina escribe:
¿Por qué nos hemos apresurado tanto en derribar los diques que laboriosamente levantaron nuestros predecesores?. ¿Tan seguros estamos de que no se avecinan inundaciones?, se pregunta Judt, uno de los más importantes pensadores contemporáneos. Rechazando tanto el individualismo extremo de la derecha como la desacreditada pose retórica de la izquierda, Judt nos desafía a oponernos a los males de nuestra sociedad y a afrontar responsabilidades sobre el mundo en que vivimos.
El libro es pequeño, 220 páginas repletas de pensamientos de realidades de emociones, podría entresacar miles de frases.
Hay algo profundamente erróneo en la forma en que vivimos hoy. Durante treinta años hemos hecho una virtud de la búsqueda del beneficio material: de hecho, esta búsqueda es todo lo que queda de nuestro sentido de un propósito colectivo. Sabemos qué cuestan las cosas, pero no tenemos ni idea de lo que valen. Ya no nos preguntamos sobre un acto legislativo o un pronunciamiento judicial: ¿Es legítimo? ¿Es ecuánime? ¿Es justo? ¿ Es correcto? ¿Va a contribuir a mejorar la sociedad o el mundo? Éstos solían ser los interrogantes políticos, incluso si sus respuestas no eran fáciles. Tenemos que volver a aprender a plantearlos.
En el capítulo “El mercado regulado“ copia una frase de John Stuart Mill que dice así:
La idea de una sociedad en la que los únicos vínculos son las realaciones y los sentimientos que surgen del interés pecuniario es esencialmente repulsivo.
Sobre las privatizaciones:
El resultado es una sociedad eviscerada. El ciudadano de a pié – que necesita subsidio de desempleo, atención médica, prestaciones sociales u otros servicios instituidos oficialmente- ya no acude de manera instintiva al Estado, la administración o el gobierno. La prestación o el servicio en cuestión ahora lo suministra con frecuencia un intermediario privado. Por lo tanto, la densa trama de interacciones sociales y bienes públicos ha quedado reducida al mínimo, y lo único que vincula al ciudadano con el Estado es la autoridad y la obediencia.
Termino con esta reflexión.
La familiaridad reduce la inseguridad, por eso nos sentimos más cómodos describiendo y combatiendo riesgos que pensamos que comprendemos: los terroristas, los inmigrantes, el paro o la delincuencia. Pero las verdaderas fuentes de inseguridad durante las décadas venideras serán las que la mayoría de nosotros no podemos definir: el cambio climático y sus efectos sociales y medioambientales, la decadencia imperial y sus “pequeñas guerras” concomitantes: la impotencia política colectiva ante convulsiones distantes, pero con un impacto destructivo local. Estas son amenazas que los políticos chovinistas estarán en mejores condiciones de explotar precisamente porque conducen muy fácilmenta a la ira y a la humillación.
Un libro muy recomendable, reflexiones serias desde un punto de vista humanizado.
ay madre mía, a pesar de que debe ser una cachetada atrás de la otra, parece que valdrá la pena leerlo! A la lista va!
Gracias Teresa, besos y buena semana que inicia!
Eli me has hecho reír, son muchas cachetadas y en el mismo lugar, dicho con mucha inteligencia.
Me ha gustado el libro, clarito, y un pensamiento claro. Parece que llevarlo a cabo es lo difícil, así nos luce el pelo.
Un abrazo
Teresa
Muy interesante el contenido del libro, y nada mal para los tiempos que vivimos. Siempre resulta gratificante encontrar un libro con reflexiones, que si llega a dejar algo en nosotros, será estupendo.
Saludos
Olivia es un libro muy especial y muy recomendable.
Cuando vengas a España tienes varios libros esperándote.
Un abrazo
Teresda
“Ya no nos preguntamos sobre un acto legislativo o un pronunciamiento judicial: ¿Es legítimo? ¿Es ecuánime? ¿Es justo? ¿ Es correcto? ¿Va a contribuir a mejorar la sociedad o el mundo?”
¿No nos lo preguntamos? Yo sí. Claro que a lo mejor no represento a la mayoría.
Una cosa que he notado es que mucha gente que conozco no parece que se pregunte nada nunda, más bien repite cosas que ha visto en la prensa, o que lleva oyendo toda la vida, pero no da la impresión de que hayan llegado a una idea (mejor o peor) por sí mismo.
O a lo mejor son simplemente prejuicios míos.
Loque, el libro te hace reflexionar bastante sobre lo que estápasando en este mundo que vivimos.
Debe ser que mucha gente sí nos preguntamos casi todos los días qué hacemos y qué no hacemos, qué es justo y que no lo es, pero debe ser insuficiente, porque si miramos alrededor no vemos más que atrocidades y alguna cosa buena jeje.
El libro se lee muy bien y la verda es muy recomendable.
Un abrazo
Teresa
Hola Loquemeahorro. De acuerdo contigo… en parte. Creo que si que hay personas que piensan y reflexionan y que nos preguntamos cosas pero la pena es que normalmente (seguramente no será tu caso) esas preguntas nos las solemos quedar para nosotros mismos (yo intento por todos los medios compartirlas).
Un saludo
MrWilliam
William tienes razón, en lo que dices, pero creo que no solamente debemos hablar y comunicarnos, yo creo que en estos momentos debemos actuar como cada uno pueda. El medio ambiente tan maltratado y seguimos pensando que no pasa nada.
Bueno esto sería para charlar largamente con un café por medio.
Teresa
Pues me temo que sí, que es mi caso, yo ya no comento estas cosas con casi nadie, si acaso me “atrevo” en internet según como veo el percal.
Me explico: Hace años, en mi lejana juventud hablaba con la gente de estos temas y me quedaba absolutamente descuadrada, como mínimo.
El robo estaba justificadísimo, siempre que no fuera con una navaja en un callejón y la corrupción y estafar a Hacienda…
Y esas respuestas “Si lo hace todo el mundo”, “Cómo va a ser ilegal”, “Pues hay gente que hace cosas peores”. Para acabar en el “qué rara eres” y por supuesto en la falta personal, porque ya se sabe “si no estás conmigo, estás contra mí”
Al final estaba llegando a la conclusión que o bien había una proporción apabullante de gente sin el más mínimo respeto por la ley (no digo ya ética) o yo los conocía a todos.
Así que desde entonces, pues me abstengo de seguir por ahí, clamando en el desierto y solo lo hablo con gente muy escogida.
Leyéndoos a vosotros he recuperado un poco la fé en la humanidad, pero después enciendo la tele veo a un entrenador de fútbol y …
Qué casualidad! acabo de comprar Algo va mal y El refugio de la memoria, unas reflexiones de carácter autobiográfico escritas cuando ya estaba inmovilizado por el ELA. Leí el primer capítulo de sus memorias y ya pone los pelos de punta sobre su situación. He leído tu post como “aperitivo” de Algo va …. Un saludo.
Oesido yo también leí el primer capítulo de esa autobiografía, tremenda, compraré el libro dentro de un tiempo.
Este de “algo va mal”, me ha gustado, sencillo pero con unos planteamientos interesantes.
Espero que te guste.
Un saludo
Teresa
Muy buen post Teresa! Muy interesante este libro. Apuntado para leerlo. De vez en cuando hay que pararse a pensar en lo que estamos haciendo con nuestra propia vida y el lugar donde vivimos. Tenemos que retomar las reflexiones de calado político que se hacían hace años, hace décadas, con total naturalidad sin que por eso te mirasen raro. Ya es hora de pasar del individualismo al grupo y utilizar las buenas ideas que tenemos cada individuo en favor de la comunidad.
Un saludo
MrWilliam
Willian, es como que en estos años de una economía enloquecida, donde todo el mundo vivíamos como en una burbuja de comprar y comprar, no nos parábamos pensar, o no lo necesario y es tan fundamental reflexionar diariamente.
En fin lo que digo, espero que la crisis nos sirva para enmendar un poco el camino.
Un saludo
Teresa
Loque, cómo te entiendo, yo tengo grupos de amigos/amigas de diferentes pensamientos, que eso se acepta, lo que no se puede aceptar es la imposición de “todo vale”, “tú no vives en la realidad”, “tú no sabes lo que hay por ahí” en fin que te tratan de poco más que tonta.
Yo no me callo a ciertas cosas, me las peleo.
Eso sí a ciertos comentarios ni entro, no me merece la pena, me gusta la discusión donde se reflexione, donde cada uno exprese sus puntos de vista, pero no me gustan los cenizos, los tristes y sobre todo los que predicen el fin del mundo.
Te entiendo perfectamente.
Un abrazo
Teresa
Gracias Teresa, me siento más acompañada.
Yo los que más detesto, en orden descendente son:
- Los que pasan al ataque personal en cuanto no estás de acuerdo con ellos, ahí hago mención especial a los insultos machistas. (Qué elegancia, qué saber estar)
- Los que te tratan de tonto/a, me da igual de si ellos son cultísimos o más simples que una maceta.
- Los que efectivamente son unos derrotistas y claro, como no podemos hacer nada…
- Los que repiten tópicos sin tener ni la más remota idea de lo que están diciendo, pero con un convencimiento…
Ayyyyyy cuántas somos en el mundo que sufrimos en silencio jejeeje.
Claro que a mi a mi edad la cara se me queda de no entender nada.
Es un buen tema para que hagas una entrada con humor.
Lo de los tópicos es tremendo.
En fin Loque no estás sola.
Buen fin de semana
Teresa
Leí la reseña hace varios días pero no pude comentar. Me pareció interesantísimo -lo buscaré- y me recordó lo que dice a otro librito pequeñísimo pero que también es una llamada a que hagamos algo: ¡Indignaos! de Hessel
Lammermoor yo también me estoy leyendo el que tu dices. En estos tiempos raros es bueno ir leyendo a personas con buena cabeza y buen pensamiento.
Un abrazo
Teresa
Hola Teresa, yo también llego tarde, y me ha pasado como a Lamermoor…hablaremos de Indignación, seguro!
Compartir, seguir haciéndonos preguntas, pensar en lo que de verdad importa…
Pensando el la importancia de vivir con un propósito y lo difícil que resulta en nuestras sociedades, recuerdo el libro de Marina: “las inteligencias fracasadas”…de verdad algo va mal…y ya es hora de decirlo, ¿no?
Un abrazo
El Guisante Verde Project
Hola Maribel es un libro muy cortito pero intenso, reflexiones sobre la política, la democracia ,los valores que siempre hemos tenido en cuenta, pero parece que ahora todo eso se ha volteado, el orden ya no es el adecuado.
Como tú bien dices hay que seguir reflexionando y abalizando qué nos pasa.
Un abrazo
Teresa
Si, seguro que lo es, por lo que dices y muestras, es de esos que deben de ser leídos, como explicación detallada, quizá, del libro ¡Indignaos! que no es en realidad un ensayo, como éste.
Otro abrazo
Icíar, es un libro muy meditado, reflexiones serias desde el punto de vista de un pensador.
A mi me ha gustado porque te hace ver los problemas a los que nos enfrentamos en este siglo, que no son pocos.
Un saludo
Teresa
Un libro necesario,sin duda.
Buen trabajo al elegir las citas.
Un saludo
El autor expresa en ésta obra una realidad de a puño que hace carrera en el mundo occidental. el dinero como icono de exito–Al precio que sea–. Los Estados que han abrazado el Neoliberalismo, le han volteado la cara a las necesidades de la gran masa de poblaciión empobrecida y se arroga –la minoria poderosa–el derecho a vivir . La legitimidad de la autoridad, en éstas condiciones, no es válida. .
El libro lo debería leer mucha gente. Cómo nos avisa de todo lo que nos viene encima. Una pena que este pensador haya muerto tan joven.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo
Teresa
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