MANDELA

Cuando me leí el libro de de John Carlin “El factor humano” estos versos, que pongo aquí, me emocionaron tanto que cada vez que los leo vuelvo a esa emoción.

Desde ayer estoy leyendo un montón de entrevistas  y un montón de comentarios con una profundidad y con una humanidad que me resulta muy grato. Estamos tan faltos de gente que hable de las cosas normales de la vida, los políticos parece que han levantado los pies del suelo y están tan perdidos que esta figura de Mandela me reconforta.

 

 

Desde la noche que sobre mí se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen,
por mi alma invicta.

Caído en las garras de la circunstancia,
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.

Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años,
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

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