Normas de cortesía, de Amor Towles

Vida en Nueva York

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Katey acompaña a su marido a ver una exposición de fotografías. Eran los años 60 en Nueva York. Entre las fotos hechas por un gran fotógrafo en el metro de la ciudad, Katey se queda mirando a una de ellas, era Tinker Grey, un hombre joven con un abrigo raído, delgado y mal cuidado, con la sorpresa en sus ojos, reconoce al que fue su amigo y su gran amor.

De pie junto a mi marido, descubrí que albergaba la intención de guardarme esos recuerdos.

No era que alguno fuese tan escandaloso como para conmocionar a mi marido o amenazar la armonía de nuestro matrimonio; al contrario, si lo hubiera compartido con él probablemente su simpatía hacia mí hubiese sido aún mayor. Pero no quería compartirlos. Porque no quería diluirlos.

Así arranca esta preciosa novela de Amor Towels, recreada en la ciudad de Nueva York en los años 30.
Katey, mecanógrafa de un bufete de abogados y su amiga Eve Roos, viven en una pensión y trabajan en Manhattan, ellas quieren vivir intensamente esta ciudad y así lo hacen. Con poco dinero aprovechan para ir a escuchar Jazz a un local, allí conocen a Tinker Grey, un banquero de buena familia y los tres consolidan una amistad que les llevaría, a ellas, a conocer la alta sociedad de Nueva York y a él a conocer otros lugares más sencillos que ellas frecuentan.

Hola Cenicienta, dijo el ruso, estas superlativa.

Debe ser la mala iluminación.

Tengo buena vista, asintió con la cabeza en dirección a nuestra mesa, donde Eve parecía estar convenciendo a Tinker de que tomase el último trago con ella.

¿De quién es el joven? ¿tuyo o de tu amiga?

Un poco de las dos.

Chernoff sonrió. Tenía dos dientes de oro.

Eso no funciona durante mucho tiempo, cariño.

Eso lo dirá usted

Eso lo dice el sol, la luna y las estrellas.

Amor Towles nos transporta a Nueva York, la ciudad que se desperezaba de la gran depresión, meticulosamente descrita, sus lugares de ocio, sus grande avenidas, las ganas de pasarlo bien de la manera que fuera.

El personaje de Katey, bien dibujado, entre la buena educación, sabiendo de donde viene y lo vulnerable ante la nueva vida, hace de esta protagonista un personaje entrañable y de gran interés.

Al final de la novela tienes las 120 norma de buena cortesía que George Washington escribió cuando tenía a penas 20 años. Algunas de esas normas siguen en vigor  en este siglo XXI.

 

 

 

5 thoughts on “Normas de cortesía, de Amor Towles

  1. Me ha gustado el principio y seguro esconde una historia que vale la pena conocer. Lo anoto en mi libreta (como tú, siempe anoto lo que quiero leer y aunque la lista se vaya alargando ahí voy poco a poco tachando títulos conforme los voy leyendo -no tan rápido como los anoto-).
    Un beso,
    Ale.

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