Viaje a Tanger y Assilah, Marruecos

 

Mi amiga Concha nos invitó, la semana pasada, a pasar unos días en su casa de Barbate. Nos encanta bajar allí, recorremos los pueblos blancos de Cadiz y hacemos excursiones por toda la costa. Esta vez queríamos cruzar el estrecho para ir a Tanger y Assilah. Sole y Concha ya conocían estas ciudades, para mí era la primera vez, así que fue un viaje muy especial.

GetAttachment (6)

Salimos desde Tarifa para coger el ferry que nos llevaría a Tanger. Las aguas del Mediterráneo y del Atlántico se unen en el estrecho de Giraltar, y ese día las aguas estaban tranquilas así que esa media hora más o menos que dura el trayecto fue un paseo. Esos minutos son lo que nos separan a los europeos de los africanos; dos mundos tan diferentes y a veces tan parecidos.

Desde la Terraza del hotel Dar Jameel
Desde la Terraza del hotel Dar Jameel

Nuestro hotel estaba en plena Medina, o sea dentro de ese laberinto de calles que forman la ciudad antigua, un pequeño hotel, Dar Jameel, muy recomendable, todo nuevo, su decoración muy árabe y con una terraza que era toda una delicia, desde ella podíamos contemplar casi toda la ciudad y el puerto, que aunque está en obras se ve espléndido.

Matisse pinta una vista de Tanger

Dicen que Matisse  llegó a Tanger deprimido tras la muerte de su padre y Tanger lo recibió con una lluvia que duró varios días, por contra a nosotras nos recibió con una luz espléndida, un día cálido que nos invitaba a pasear.

Como teníamos poco tiempo nos fuimos a conocer la ciudad. Recorrimos sus callejuelas abigarradas, llenas de comercios de todo tipo, llegamos a la Place Petit Socco y caminamos hasta  Grand Socco o Place 9 de Abril. La luz, el comercio por todos lados, la gente que va y viene, la vida en la calle ese fue el primer pensamiento que tuve cuando paseábamos absortas por esta ciudad.

GetAttachment (3)

 En 1947 el matrimonio Bowles se instaló en Tánger, una ciudad del entonces Marruecos moderno. En Marruecos están ambientadas la mayor parte de sus narraciones, como por ejemplo su primera novela, El cielo protector (1949), llevada al cine con éxito en 1991 por Bernardo Bertolucci; como afirmó el autor, en ella la acción transcurre en dos planos, el desierto africano exterior y el desierto interior de los protagonistas. La obra es en parte autobiográfica y el filme supuso el redescubrimiento del autor en su propio país, sacándole de las estrecheces económicas que empezaban a asediarlo.

Nos sentamos en el café Colón en la avenida de Italia, el mismo café donde se sentaban escritores, Poul Bowles, Tenessse Wilians, Truman Capote, pintores y gente de la cultura que recababan en esta ciudad abierta y cosmopolita. Nosotras tres nos sentamos a tomar un té con menta, la bebida tradicional de los tangerinos.GetAttachment (10)

Parece increíble que en una calle tan estrecha como esta, tenga tanta vida, tanto movimiento, tanto comercio, en un pedacito de acera que queda libre, ahí ponen un papel y colocan unos ramitos de menta para su venta, enfrente del café Colón un señor vende pescado encima de un carrito, las aceras son ocupadas por los vendedores y la gente camina sorteando los puestos, los coches o los animales que portan su carga, los niños y niñas que salen del colegio se mezclan con este bullicio sin inmutarse.

Tengo que decir que me impresionó esa vitalidad que se respira en todo Tanger, pero muy particularmente en el zoco.

Seguimos caminando por sus calles, nos vamos topando con edificios que recuerdan el protectorado español con un bonito edificio del Teatro Cervantes algo deteriorado y cerrado y la confitería La Española.

Por la tarde y después de comer un cuscús subimos a la Kasbah, palacio fortaleza del Sultán. También sirvió de casa de la gobernación y los juzgados de la ciudad.

Fue una visita preciosa, paseamos sus calles, visitamos sus tiendas de artesanos de diseño; los guías espontáneos nos persiguieron por los callejones, por fin nos dejaron tranquilas para poder saborear ese lugar mágico. Subimos a una terraza desde donde se divisaba toda la ciudad, allí nos tomamos un té con unos pastelillos deliciosos.

 

Nadie que venga a Tanger puede dejar de comprar en El Zoco, sus telas típicas de las mujeres del Rif, cerámicas, especias, té, teteras y un sin fin de recuerdos que nos hemos traído de esa mítica ciudad.

Ya por la noche, cansadas de caminar, llenas de bolsas, regresamos a nuestro precioso hotel dando una vuelta por el paseo marítimo, esa es otra ciudad, moderna y llena de edificios parecidos a cualquier ciudad europea. Volvimos a nuestra medina, pero para encontrar el hotel que no es fácil teníamos que fijarnos en cada esquina, en la tienda, en un pequeño espacio donde los chicos del barrio hacían gimnasia, hasta que un tendero que siempre estaba apoyado en la pared nos señalaba la dirección del hotel.

GetAttachment (2)

 Al día siguiente salimos para Assilah, Mustafá fue nuestro conductor especial, nos llevó y nos devolvió por un módico precio. Assilah es un pequeño pueblo en la costa Atlántica con una medina pequeña y preciosa, sus puertas azules o verdes de un tono intenso, sus paredes blancas relucientes y sus pequeñas tiendas llenas de artesanía hacen de este pueblo una visita plácida y tranquila, nada parecido a Tanger.

Aún nos dio tiempo al volver a pasear la medina como despedida, hasta el último momento aprovechamos para despedirnos de Tanger con nostalgia y con la idea de volver en cualquier momento.

Anuncios

4 thoughts on “Viaje a Tanger y Assilah, Marruecos

  1. Yo también tengo ganas de visitar algún día estas ciudades. Tienes mucha razón en lo que dices, nos separa tan poco a europeos y africanos. Somos tan diferentes pero al mismo tiempo, tan parecidos…

  2. Masteatro, la verdad que impresiona ese cambio en tan poco tiempo, y días después una basca se hundió por el mismo lugar, parece tan cerca que los africanos se arriesgan a cruzar y así vemos días tras día la muerte de personas inocentes en ese mar.
    En fin.
    Un saludo
    Teresa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s