Estrasburgo, un viaje con una amiga.

Paseando por Estrasburgo

Tu voto:

Anuncios

 

Hace años, no voy a decir cuantos porque no lo tengo claro, pero éramos jóvenes, visitamos Estrasburgo, Beatriz y yo en un viaje para visitar el Parlamento Europeo. Era febrero y el frío que pasamos en esa ciudad era igual de intenso a la belleza de sus calles, de su catedral o de sus barrios.

Es una ciudad bellísima enclavada en el departamento de  Alsacia, al este de Francia con el Rin haciendo frontera con Alemania.  Es Patrimonio de la UNESCO desde 1988.

Dice la leyenda que fue fundada por Trebeca hijo de la legendaria reina Semiramis de Babilonia, pero estudios posteriores dicen que es de origen romano, en el siglo XII a. de C.

 La ciudad fue francesa hasta el siglo XVII, en 1970 se entregó a Alemania. En la Segunda Guerra Mundial sufrió bombardeos durísimos,  y estuvo bajo el mando de las tropas Hitlerianas desde 1940 al 1943. EL 13 de noviembre de 1944 fue liberada y  fue un símbolo de reconciliación francoalemana, al ser elegida sede del Consejo Europeo en 1946.

El centro de la ciudad, con su preciosa catedral dedicada a la Virgen María, es una gran isla a la que se accede por 22 puentes. Paseando por el centro lleno de restaurantes con una decoración romántica, muchos de ellos son como el salón de una casa; comer en estos pequeños restaurantes es un placer, el ambiente hogareño, la comida  a base de codillo y choucroutte, plato imprescindible para combatir el intenso frío de la calle. Pero si a media tarde nos congelábamos, pasar a una de las muchas tabernas al lado del río y beber una cerveza con una “Tarta Flambée”, parecida a una pizza pero rellena de tocino y cebolla con queso, era recuperar el aliento para seguir caminando.

La Rue Merciere nos lleva a la Catedral, magnífica obra gótica tardía con una sola torre campanario, una de las más altas de Europa, es impresionante. Destaca por encima de todas esas casitas medievales con maderas vistas, llenas de tiendas especiales. La catedral se tardó en construir 4 siglos, desde 1015 a 1439.Tiene un pórtico maravilloso, y un reloj astronómico que merece la pena esperar para verlo.

La Petit France, un barrio lleno de encanto, todas sus casitas llenas de flores al lado del río hacen la delicias de los turistas. Nosotras pasamos a una de ellas, convertida en un pequeño café donde servían todo tipo de tartas caseras con salsas dulces y ricos tés aromatizados, una delicia.

Nos dimos un bonito paseo en un barco, recorrimos la ciudad por esos brazos de agua que la rodean.

Pasar unos días en esta bella ciudad es muy recomendable, pero elegir la primavera, porque en invierno es realmente fría.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s