Matar a un ruiseñor de de Harper Lee

Un abogado defiende a un chico negro en un pueblo de Alabama

Tu voto:

Anuncios

Siempre se dice que los libros son mejores que las películas, y es cierto. Pero en este caso la película es una preciosidad y no desmerece nada a este libro. Aquí se da el caso de que el libro es muy bueno y la película también. Gregory Peck hace un brillante papel de ese padre y abogado Atticus Fich.

Hace muchos años que leí este libro, pero no me resisto a traerlo a estas páginas para recordar esta historia que me  emocionó tanto, y por si acaso, alguien no lo ha leído, que no se lo pierda.

Harper Lee escribió este libro y nunca más volvió a escribir otro, dicen que no aguantó el éxito que obtuvo con esta publicación. Fue muy amiga de Truman Capote, le ayudó en la investigación que hizo éste, para su libro “A sangre fría”.

 Atticus, es abogado y vive en un pequeño pueblo de Alabama, Maycomb, con su hijo Jem, su hija Scout, una niña de unos 7 años, rebelde y protestona y la mujer que les cuida, una mujer negra llamada Calpurnia. La vida transcurre serenamente, Scout es la que nos relata el día a día de una vida  tranquila en un pueblo.

Vivíamos en la mayor calle residencial de la población, Atticus, Jem y yo, además de Calpurnia, nuestra cocinara. Jem y yo hallábamos a nuestro padre plenamente satisfactorio: jugaba con nosotros, nos leía y nos trataba con un despego cortés.

Nuestra madre murió cuando yo tenía dos años, de modo que no notaba su ausencia. Yo no la eché de menos, pero creo, que Jem, sí. La recordaba claramente; a veces, a mitad de un juego daba un prolongado suspiro, y luego se marchaba a jugar solo detrás de la cochera. Cuando estaba así, yo tenía el buen criterio de no molestarle.

Atticus ejerce de abogado en un momento donde la segregación racial es un grave problema en el sur de EE.UU. Es un hombre justo que comparte su trabajo con la educación de sus dos hijos, ya que perdió a su mujer cuando estos eran pequeños.

Scout, ¿estás a punto para leer?

El Señor me enviaba más de lo que podía resistir, y me fui al porche de la fachada. Atticus me siguió.

-¿ Te pasa algo Scout?

Yo le dije que no me encontraba muy bien y que, si él estaba de acuerdo, pensaba no volver más a la escuela.

Atticus se sentó en la mecedora y cruzó las piernas. Sus dedos fueron a manosear el reloj de bolsillo; decía que sólo de este modo podía pensar. Aguardó un amistoso silencio, y yo traté de reforzar mi posición.

-Tú no fuiste a la escuela y te desenvuelves perfectamente; por tanto yo también quiero quedarme en casa. Puedes enseñarme tú, lo mismo que el abuelito os enseñó a ti y al tío Jack.

No, no puedo, respondió. Además, si te  retuviera en casa me encerrarían en el calabozo…. Una dosis de magnesio esta noche y mañana a la escuela.

Todo cambia cuando Atticus decide defender a un chico negro, Tom Robinsom, que lo culpan de haber violado a una chica blanca. Aquí la vida de todos cambia, hay gente que no entiende esa defensa y los niños sufren lo que otros compañeros de escuela comentan de su padre. Un día vieron como un vecino escupía y le insultaba al paso de Atticus. Así le explica a su hijo ese momento:

Cuando lo dijo lo decía en serio, -adujo Atticus-. Jem, a ver si sabes ponerte en el puesto de Bob Ewell durante un minuto. En el juicio yo destruí el último vestigio de crédito que mereciese su palabra, tenía que tomarse algún desquite; los de su especie siempre se lo toman. De modo que si el escupirme en la cara consiste en eso, acepto gustoso estas afrentas. Con alguien había de desahogarse, y prefiero que se haya desahogado conmigo antes que con la nidada de chiquillos que tienen en casa. ¿Lo comprendes?

Después de aquello ya no tuvimos miedo. Atticus nos aseguraba que a Tom no le pasaría nada hasta que el tribunal Superior revisara su caso, y que tenía muchas posibilidades de salir absuelto.

Un libro para disfrutar de su lectura, lleno de sensatez. Unos niños que se hacen preguntas ante tanta barbarie y un padre que intenta hacerles reflexionar sobre la vida. Entrañable ver como esos niños ven la vida, y sobre todo como aprenden que el color no diferencia a nadie, y que todos debemos ser respetados.

4 thoughts on “Matar a un ruiseñor de de Harper Lee

  1. Tanto tiempo sin leerte y recordar momentos tan agradables.
    Por supuesto que he visto la película, muy buena. No he tenido oportunidad de leer el libro, jajajajajajaja de hecho, tiene mucho que o leo un libro.
    Espero te encuentres bien. Un enorme saludo y abrazo desde México, con muchísimo cariño!!!!

  2. Olivia bienvenida de nuevo a etas páginas. ¡ Cuánto tiempo sin verte! ya me contarás que tal va tu vida.
    La película es preciosa y el libro impecable.
    Un abrazo
    Teresa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s