Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza

Un extraterrestre que llega a Barcelona

Tu voto:

Anuncios

Hace años, mi hijo César que en esa época tenia unos 15 años, tuvo un pequeño accidente y le escayolaron una pierna, tenerlo entretenido era todo un reto y entre las cosas que hacía era leer. Un día fui a la librería y estaba este libro como novedad, leí un poco de que iba y se lo compré. Toda la familia compartimos esta lectura que nos hizo reír en más de una ocasión. Desde entonces lo hemos regalado a un montón de gente y es un pequeño tesoro que aún está por casa.

 Es el diario de un extraterrestre que viene en busca de otro, llamado Gurb.  Un día, Gurb, llegó a la  Barcelona  de antes de las olimpiadas, cuando las obras llenaban las calles de esta ciudad, y la forma que tuvo de integrarse fue tomar el aspecto de Marta Sánchez. A los pocos días se le perdió la pista

 La llegada del amigo de Gurb a la tierra es un tanto aparatosa.

Día 10: hora 07.00

Antes de salir oculto la nave para evitar reconocimiento e inspección de la misma por parte de la fauna autóctona. Consultado el Catálogo Astral, decido transformar la nave en cuerpo terrestre denominado vivienda unifamiliar adosada, calef. 3 dorm. 2 bañs. Terraza. Piscina comunit. 2 plzs. pkng. Máximas facilidades.

o7.30

Decido adoptar apariencia de ente humano individualizado. Consultado Catálogo, elijo el  condeduque de Olivares.

 Así ve  el extraterrestre la ciudad de Barcelona.

Hora 19.00

La ciudad es enorme; el gentío constante; el ruido, mucho. Me extraña  no encontrar los monumentos habituales, para poder orientarme. He parado a un peatón que parecía poseer un nivel de mansedumbre alto y le he preguntado dónde podría encontrar a una persona extraviada. Me ha preguntado qué edad tenía esa persona. Al contestarle que seis mil quinientos trece años, me ha sugerido que la buscara en el Corte Inglés.

Así va conociendo esta ciudad y las costumbres tan raras que tenemos, para un extraterrestre.

Hora 18,07

Examino sigilosamente le salón. Está amueblado con gusto exquisito. Me siento en el sofá, cruzo las piernas: es elegante y cómodo. Me siento en una butaca de cuero y cruzo las piernas: es elegante y cómodo. Me siento en una butaca tapizada de lana. Antes de que pueda cruzar las piernas, la butaca me muerde la pantorrilla. Error de apreciación: no era una butaca, sino un mastín, que dormía hecho un ovillo.

Hora 18,09

Recorro el resto de la casa a gran velocidad perseguido por el mastín. Decido abandonar todo sigilo.

Un pequeño libro, lleno de humor, con una lectura vibrante.

One thought on “Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s