Último tango de Salvador Allende de de Roberto Ampuero

Este libro me acompañó en mi último viaje a México y lo disfruté un montón. El viaje en avión se me hace más corto si voy leyendo una historia que me interesa y me atrapa. Llegué a México y guardé el libro porque ya no tuve mucho tiempo libre para leer, pero en los momentos de espera yo seguía metida en esta historia de Allende y los acontecimientos que ocurrieron un 11 de septiembre de 1973.

Después el presidente me preguntó cómo marchaban las cosas en mis negocios y yo, que no me ando con chiquitas y digo lo que pienso, le conté de frentón que mal, porque simplemente no había harina.

¿Nada? Preguntó.

Nada

Roberto Ampuero es un escritor muy reconocido en Chile, sus novelas son conocidas y premiadas, pero yo lo he descubierto con este precioso libro. “Último tango de Salvador Allende”, parte histórica y parte novelada, donde el escritor procura descubrirnos la parte más humana de Allende, aunque la historia no puede separarse de esos momentos antes del atentado a la casa de la Moneda.

Y yo sospecho que a esa altura de la noche ya el Doctor no quería saber nada más de los problemas del país. Añora lo que todo el mundo: encontrar en casa calor, compañía y refugio, no enemigos implacables ni tragedias insolubles, ni seguir siendo la persona en quien millones depositan sus sueños y esperanzas. Cuando la cazuela estuvo caliente, el doctor se sirvió con un cucharón.

Rufino, un antiguo compañero de Salvador Allende en la época de su juventud, escribe en un cuaderno todo lo que está viviendo junto al mandatario en los últimos meses, antes del triste acontecimiento de la Moneda. Rufino es panadero y se reencuentra con Allende en esos momento donde Chile vive el acoso por los cuatro costados y él, como panadero, no encuentra harina para hacer pan. Este encuentro es vital para Rufino, ya que Allende le ofrece que vaya a trabajar con él y así lo hace. Rufino se convierte en una persona de confianza del Presidente y la voz que le dice los problemas que la gente está viviendo en el día a día.

Entonces hay que salir a ver el huracán

Ojala pudiera, comentó extendiendo los brazos, pero soy prisionero de mi mismo. Adonde vaya no me ven como el hombre que soy, sino como el político que representa los anhelos  o pesadillas. Unos me aman, otros me odian. Unos me aplauden, otros me chiflan. Para unos soy la esperanza, para otros el infierno. Por más que quiera ver con mis propios ojos lo que ocurre, no puedo hacerlo.

Habría que atreverse nomás.

¿Cómo Rufino?

Saliendo a la calle como una persona común y corriente.

Por otra parte, un antiguo agente de la CIA, David Kurtz, uno de los agentes que intervino en el acoso y derribo de Allende, se encuentra en el hospital con su hija moribunda, Victoria, ella le hace prometer a su padre que cuando ella muera, regrese a Chile para buscar a su antiguo amor y le entregue sus cenizas. Para esto, cuenta solamente con una foto donde aparece su hija y su amigo Héctor.

Victoria sonría en la foto. Tiene la boca grande.los ojos tiernos y los labios carnosos. Inclina la cabeza de modo que su larga melena se derrama sobre uno de sus hombros.

Y en el escritorio reposa también la carta de mi hija. Es una misiva amarga e inesperada. Que me ha valido de desvelos y malos ratos y también mucho dolor. En ella me ruega cumplir un estremecedor acto; que entregue, sin que su esposo se entere, parte de sus cenizas a Héctor Anibal, un joven chileno que conoció cuando vivimos en Chile.

Estas son las dos vías de un libro que te atrapa desde la primera página hasta el final. Ampuero mezcla perfectamente la parte histórica y más humana que política de Allende y la intriga con esta búsqueda de Héctor, con un recorrido por la historia de aquellos momentos vividos en Chile.

Las cosas en el país siguen empeorando. Después del primer paro de los transportistas y del ingresos de los generales al gabinete, la oposición amenaza con una huelga nacional indefinida, mientras el desabastecimiento de alimentos se agrava y continúan las tomas de tierras y fabricas por parte de campesinos y trabajadores

Me gusta cuando cuenta que Allende llegaba a el Palacio de La Moneda, se quitaba su chaqueta y con un whisky en la mano charlaba con Rufino de los acontecimientos diarios, Rufino le ponía música de tangos y así hablaban sobre ello. En el libro se hace un buen recordatorio de esta música a la que era muy aficionado Allende.

El impuesto revolucionario que le cobré a un amigo, explicó mientras la dejaba en mis manos. Sacó la botella de Chivas Regal, y vertió hielo y su precisa medida de siempre en su vaso. ¿Cómo van los tangos? 

Escogí “Melodía porteña”. Es una melodía nostálgica que a mi me hace añorar Buenos Aires. Algo raro porque nunca puse un pie allí.

Bellos, pero joden el alma estos ritmos, comentó el Doctor. Demasiado tristones.

Son los tiempos, Doctor. Parece que en todo el mundo la calle es dura, como dicen en la Habana.

Nos cuenta su vida con su mujer que vivía aislada en el piso de arriba, mientras que el Presidente visitaba a sus amantes. La figura humana de Allende queda bien dibujada. Rufino le invita un día a salir por la noche a las calles de Santiago para que vea la realidad y así lo hacen varias noches.

Un libro muy bien escrito, la trama de investigación del agente de la CIA se va mezclando con en la historia y esa mezcla a mi me pareció muy atractiva.

Y aquí estoy Doctor. Tal como le prometí en la carta.

Un estruendo azotó el palacio arrancando ventanas y puertas de cuajo. Los muros bailaron de arriba abajo y una lengua de fuego empezó a lamer la techumbre. Humo, polvo y llamas enrarecieron la sala. La metralleta arreció. Un escolta reconoció el ataque.

Al volver al segundo  piso, pediré una tregua para que salgan todas las mujeres y quienes deseen irse. Yo me quedo en el palacio. ¡Un presidente chileno jamás se rinde, mierda!.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s