Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff

una familia en la segunda guerra mundial

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Me acabo de leer esta  emocionante historia de una familia alemana-judía en los alegres años 20; una familia de la alta burguesía que vivían sin problemas, y se consideraban alemanes por los cuatro costados.

Else Kirschner, protagonista de esta historia, relatada por su tercera hija, Angélika, vivió intensamente esos años, no se ajustó a ninguna norma, era libre y así lo demostró en la primera elección de su primer marido, un hombre sin futuro y bohemio como ella.

No puedes imaginarte cuánto nos divertíamos, dice Ilse. Me lo puedo imaginar perfectamente, ¿y por qué no deberían haberse divertido?. Eran jóvenes, exaltados,  confiados, egocéntricos, enamorados de la vida, enamorados del amor. Habían vivido la abdicación del káiser, los avatares y dolores del parto de la República de Weimar, la inflación, el paro masivo, el crac económico. No ganaban para sustos…

Tuvo tres hijos con cada uno de los hombre que se enamoró, vivió el amor libre, fiestas en casa hasta altas horas de la noche; era una mujer apasionante y apasionada, rodeada de gente siempre y  tenía la diversión como bandera.

Siempre mantuvo buenísimas relaciones con sus parejas, y siempre se ocupó de sus hijos amorosamente. Su último marido y padre de la escritora, era un alemán de la alta burguesía,  siempre la ayudó en los peores momentos.

Cuando llega Hitler al poder, no se pueden creer que los alemanes acepten a un criminal, y que Europa y el mundo no haga nada para salvar a Alemania de este personaje. Pero esa incredulidad que le durará todo el tiempo no la va a salvar de las leyes anti judíos que se promulgaban a una velocidad increíble.

La intentona de Kapp, que amenazaba con hacer de Berlín un campo de batalla; la huelga general de veinticuatro horas de los obreros socialistas, que la convirtió en una ciudad fantasma; la inflación galopante, tras la cual  la gente corría con maletas llenas de dinero sin valor; el desempleo, que serpenteaba por la ciudad en forma de grises colas humanas… todos aquellos vendavales que azotaban Alemania, comprometiendo la existencia del individuo, despejaban el terreno para las futuras calamidades.

De alguna manera tiene que explicarles a sus hijos qué significa ser judíos, pues ellos se consideran alemanes y ahora tienen que enfrentarse a todos estos avatares que les hará cambiar esa vida radicalmente.

El año 1933 aportó tres acontecimientos: Adolf Hitler se convirtió en canciller del Reich;  ante estos acontecimientos quedaron conmocionados, horrorizados, fuera de sí.

Tienen que salir de Alemania, ella con sus hijas, se marchan a Sofía, por una boda ficticia con un búlgaro, y se instalan allí, en una casita, sin nada. Aunque su tercer marido las visita, y les manda todo lo que puede, hasta que poco a poco esas visitas son cada vez más difíciles y sucumben absolutamente a la pobreza total.

El 13 de marzo de 1938, el ejercito alemán entró en Austria. Los decretos emitidos ese año fueron los siguientes: los judíos deberán declarar su patrimonio. Los judíos no podrán ejercer determinadas actividades profesionales. Los judíos deberán llevar tarjetas de identidad a partir del 1 de enero del 39. Los médicos judíos serán considerados meros “tratadores de enfermos”…

Tienen que irse al campo, Bujovo, a casa de unos campesinos que los recogen, allí viven el final del fascismo y aunque enferma y débil se alegra de ese final de la guerra, aunque los aires no son de tranquilidad.

Para mí, Bujovo, fue una revelación. Nuca antes y nunca después he estado más cerca de la vida que allí, me he sentido tan libre, tan segura, tan física y anímicamente sana, tan despreocupadamente feliz. Bujovo me enseñó lo que es la vida en su forma primigenia, lo que pueden ser las personas que viven desde el corazón. Nunca antes y nunca después he conocido una generosidad tan desinteresada como las de esos campesinos sin recursos, nunca una actitud tan noble frente a personas extrañas de las que sólo sabían que pasaban necesidad, nunca una empatía tan profunda y genuina.

Una apasionante historia, llena de humanidad, de dolor, de buenos momentos y de un final de la vida triste y sin esperanzas.

Angelika, escribió este libro, cuarenta años después de pasar todos estos acontecimientos. El libro ha recibido el premio de los libreros de Madrid y va por su novena edición.

 

 

One thought on “Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff

  1. Hola Teresa!!!!! Espero te encuentres bien. Un enorme abrazo!!!! Es y será un placer siempre leer las reseñas de los libros que recomiendas. Me encanta la forma en que nos introduces a esas páginas. Me quedo con la sensación de que ya he leído gran parte de él, con solo seguir las líneas que escribes. Tengo tantos libros pendientes, y claro, ver si están disponibles en México. Siempre me llevas a lugares e historias increíbles!!!!!
    Tan bellos recuerdos

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