Mi ruta cervantina preferida

 

Este fin de semana hemos aprovechado, un grupo de amigos que leemos el Quijote, el excelente tiempo de esta larga primavera, que nos está dejando disfrutar largos días con suaves temperaturas, para recorrer mi ruta cervantina preferida. Es una verdadera experiencia viajar por estos campos llenos de flores, con tonos de verdes diferentes y esos cielos azules adornados con nubes blancas y gordas que amenazan tormenta.

Esta ruta que la llevo haciendo mas de treinta años, y no me canso de ver la evolución que van teniendo los pueblos, las carreteras, la gastronomía, en fin, que se ha hecho un esfuerzo por recuperar la cultura de esta zona, La Mancha, donde Cervantes se inspiró para escribir este magnífico libro de caballería y además de leerlo, es estupendo poder ver esos lugares.

 

Salimos a media mañana, pues teníamos una ruta intensa y teníamos que llegar hasta El Toboso, pasando por Puerto Lápice, Campo de Criptana y a la vuelta hacer una parada en Las Tablas para ver el atardecer.

Llegamos a Puerto Lápice a la hora del desayuno. Siempre es un placer parar en La Venta, y disfrutar un café contemplando el bonito patio, donde Cervantes parece que describió el capítulo III donde Don Quijote fue armado caballero aquella noche.

Prometióle don Quijote de hacer lo que se le aconsejaba con toda puntualidad; y así se dio luego orden como velase las armas en un corral grande, que a un lado de la venta estaba, y recogiéndolas Don Quijote todas, las puso sobre una pila que junto a un pozo estaba, y embrazando su adarga, asió de su lanza, y con gentil continente se comenzó a pasear delante de la pila; y cuando comenzó el paseo, comenzaba a cerrar la noche.

Una delicia pasear la calle hasta la preciosa plaza, llena de sabor cervantino, allí unos bancos de cerámica nos recuerdan con varios pasajes que esta fue la primera aventura del Hidalgo y no la de los molinos.

Salimos para el Toboso, pues allí teníamos que llegar antes de las dos del mediodía, para poder disfrutar del pequeño museo biblioteca que es una verdadera joya.

Llegamos al Toboso y como dice Cervantes siempre nos espera el pueblo en un “sosegado silencio”, sus calles silenciosas con muy poca gente, turistas que paseamos por todos sus rincones, sus calles, sus callejones y plazuelas, la casa de Dulcinea, o el convento de las Clarisas, y su inmensa iglesia, como digo un pueblo pequeñito, perdido en la planicie Manchega, pero conocido mundialmente por ser la cuna del amor del Caballero de la triste figura.

Dice la leyenda, que cuando las tropas napoleónicas llegaron a esta villa, el comandante mandó alto al fuego, pues no quería que en su “historial pesara la ignominia de haber destruido la cuna de la sin par Dulcinea”.

La biblioteca que fue fundada por Don Jaime Martínez Pantoja, alcalde del pueblo por los años 20, se le ocurrió la brillante idea de escribir a países de todo el mundo pidiendo que le mandaran Quijotes en el idioma del país y firmados. Este llamamiento surtió efecto y la biblioteca tiene más de 700 ejemplares en 70 idiomas diferentes. Muchas curiosidades como un Quijote escrito a mano por los presos de Ocaña en los años 20. Gadafi mandó el “Libro verde de la revolución”, firmado por él. Así nos pasamos largo tiempo curioseando por los estantes. Al final vimos un audiovisual realizado por las mujeres del Toboso, interpretando el capítulo IX de la segunda parte.

Media noche era por filo, poco más a menos, cuando don Quijote y Sancho dejaron el monte y entraron en el Toboso. Estaba el pueblo en un sosegado silencio, porque todos sus vecinos dormían y reposaban a pierna tendida, como suele decirse. Era la noche entreclara, puesto que quisiera Sancho que fuera del todo escura, por hallar en su escuridad disculpa de su sandez. No se oía en todo el lugar sino ladridos de perros, que atronaban los oídos de don Quijote y turbaban el corazón de Sancho. De cuando en cuando rebuznaba un jumento, gruñían puercos, mayaban gatos, cuyas voces, de diferentes sonidos, se aumentaban con el silencio de la noche, todo lo cual tuvo el enamorado caballero a mal agüero; pero, con todo esto, dijo a Sancho:

—Sancho hijo, guía al palacio de Dulcinea: quizá podrá ser que la hallemos despierta.

 

Terminamos la visita y nos fuimos a comer a un restaurante de los que tiene El Toboso, “El Rincón de la Mancha”, buena comida y mejor charla, todos reponiendo fuerzas para seguir la ruta. Después de comer nos fuimos a ver la casa de Dulcinea, la Iglesia, el Convento de la Clarisas, en fin un bonito paseo por la cuna de Dulcinea.

A solamente ocho kilómetros ya estamos en Campo de Criptana, tierra de gigantes, como así dicen sus carteles. Un pueblo en la falda del monte de los famosos molinos, donde Don Quijote los confundió con gigantes. Y la verdad es que la subida a ese monte es precioso, van apareciendo uno, dos , tres, hasta once molinos con sus aspas inmóviles, ¡espectacular la vista!

Al ladito, bajando una pequeña cuesta está el barrio del Albaicín, con sus fachadas blancas y sus zócalos azul-añil, ahí está el cerro de la Paz, una plaza empedrada con un gran molino y al fondo la ermita de la Virgen de la Paz. Preciosa en su silencio y precioso el paisaje que divisamos.

 


En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vio, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.

Capítulo VIII, Primera parte

Ya vamos de regreso, el paisaje sigue siendo impactante, las inmensas llanuras, el verde intenso de las parras, el cereal, las amapolas que salpican todo el campo, y en cada colina un molino, donde los molineros de antaño molían la harina para hacer pan, imprescindible en la comida manchega.

 

Y llegamos a las Tablas de Daimiel, ahora rebosando agua, el Guadiana  ese río que se esconde para salir a la luz kilómetros antes de Las Tablas, baja lleno de agua. Una bendición esta primavera tan lluviosa que nos llena los ríos, los pantanos, las lagunas y nos da tranquilidad y sosiego.

 Guadiana, vuestro escudero, plañendo asimesmo vuestra desgracia, fue convertido en un río llamado de su mesmo nombre, el cual cuando llegó a la superficie de la tierra y vio el sol del otro cielo, fue tanto el pesar que sintió de ver que os dejaba, que se sumergió en las entrañas de la tierra; pero, como no es posible dejar de acudir a su natural corriente, de cuando en cuando sale y se muestra donde el sol y las gentes le vean. Vanle administrando de sus aguas las referidas lagunas, con las cuales y con otras muchas que se llegan entra pomposo y grande en Portugal. Pero, con todo esto, por dondequiera que va muestra su tristeza y melancolía, y no se precia de criar en sus aguas peces regalados y de estima, sino burdos y desabridos, bien diferentes de los del Tajo dorado; y esto que agora os digo, ¡oh primo mío!, os lo he dicho muchas veces, y como no me respondéis, imagino que no me dais crédito o no me oís, de lo que yo recibo tanta pena cual Dios lo sabe.

Un atardecer en Las Tablas es todo un descubrimiento, en el mirador estuvimos un buen rato observando la naturaleza, escuchando los sonidos que produce. Aprendimos nombres de pajarillos como los vencejos que Dolo nos explicó como volaban o el ruido de las palomas o aves que anidan entre los cañizos de este paraje.

El día tocaba a su fin, recorrer estos pueblos, leyendo de vez en cuando un pasaje del Quijote, acompañada de un grupo de amigos, creo que es un buen regalo que estas tierras cervantinas nos ofrecen y que no debemos dejar de visitar.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s