Este libro lo compre en 1985, lo leí en un momento de mí vida complicado, pero me pareció algo especial que nunca había leído. Una novela diferente a todas las que había leído. Narra lo que les acontece en la vida a unos cuantos intelectuales argentinos en París en los años 60.
No he vuelto a leer nada de Cortázar pero sí he seguido leyendo cosas sobre él. El enlace que os propongo es una página oficial, tiene un apartado que se llama “Expediente Cortazar” ahí hablan sobre él, García Márquez, Vargas Llosa, en fin muy interesante.
Para mí fue un descubrimiento muy especial que debo volver a leer.
Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Julio Cortázar. Un grande de la literatra y físicamente (medía 2 metros). A mi me gustó mucho Rayuela y eso de que se dependiendo del orden en el que se lean los capítulos resulten diferentes libros me parece muy ingenioso.
Aquí dejo el capítulo 7 de Rayuela. Me parece precioso. Un saludo a todos.
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.
Hola Inma, eres la primera que hace un comentario en Rayuela, y qué bonito el párrafo que has escogido, me ha encantado, ya no lo recordaba y me han dado ganas de volver a leerlo.
He leído en El País una bonita reseña sobre Cortazar.
Gracias por tu colaboración me ha encantado y creo que retomaré el libro
Un saludo
Teresa