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El Castillo. Tulum

El Castillo. Tulum

Tulum, ciudad amurallada, llamado en la antiguedad  Zamá que quiere decir en el idioma maya “amanecer”. Parque Nacional desde el 23 de abril de 1981. Aunque hay anotaciones anteriores, parece que esta ciudad fue construida sobre el año 1200 al 145o.

Llegamos una mañana calurosa y muy húmeda, el cielo estaba azul y amenazaba tormenta con unos nubarrones blancos que hacían un contraste precioso en el azul intenso del cielo.

Acompañados de un guía maya, que se presentó como orgulloso de su raza, de su físico, de su idioma que hablan en familia y de una mancha que tienen en la piel como distintivo de ser mayas, así pasamos a ese recinto maravillosos que está formado por un montón de ruinas, excepto El Castillo que se mantiene más entero. Pero lo más espectacular de Tulum es dónde está ubicada, en un precioso acantilado con vistas al mar caribe, la combinación de las ruinas con ese mar es lo más bonito que yo he visto.

El Castillo es el edificio más importante de este recinto. Nuestro guía nos explicó que  esa ventanita que tiene el Castillo, servía para indicar el camino  a  barcos amigos, les indicaba por  dónde tenían que entrar para no encallar en el arrecife que protegía naturalmente este recinto. Era como un faro, si era de noche iluminaban el camino con antorchas. Dicen que los españoles nunca pudieron llegar a estas costas por culpa de ese arrecife, que es uno de los más largos del mundo.

Vistas al mar desde El Castillo

Vistas al mar desde El Castillo

Escuchando a nuestro guía

Escuchando a nuestro guía

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La visita fue muy especial, como siempre en estos lugares pasamos un calor abrumador, pero la belleza del lugar suple  cualquier penalidad.

Al salir estuvimos viendo a los voladores de Papantla.

Es una tradición azteca ejecutado por indígenas Totonacos, según una leyenda dice que los dioses dijeron a los hombres ” Bailen nosotros observamos” y eso es lo que hacen estos hombre voladores, agradar a los dioses.

La ceremonia es muy vistosa, yo la he visto en varios sitios y me atrae enormemente. En un poste de 30 metros de altura suben 5 hombres vestidos con unos trajes rojos muy vistosos. Cuatro son los que se atan una cuerda en la cintura y el quinto se sienta en medio con una flauta y un tamborcito. Cuando empieza la música los cuatro voladores se dejan caer al vacío y dando vueltas, al son de la música van girando y bajando hasta que llegan al suelo.

Estos voladores son oriundos de un pueblo de Veracruz llamado Papantla.

Voladores de Papantla

Voladores de Papantla

Cuando salimos era mediodía y el calor nos podía, pero mis amigas mexicanas Patty y Myrna nos llevaron a un lugar a tomarnos unas coronitas frías y una botana (aperitivo) que nos olvidarnos los calores , la sed y  los mosquitos. Me cuesta despedirme de México, mi México lindo.

CAPÍTULO XXII

DE LA LIBERTAD QUE DIO D. QUIJOTE  A MUCHOS DESDICHADOS QUE, MAL DE SU GRADO,

LOS LLEVABAN DONDE  NO QUISIERAN IR

Pasamonte, que no era nada bien sufrido, estando ya enterado que D. Quijote no era muy cuerdo, pues tal disparate había acometido como el de querer darles su libertad, viéndose  tratar de aquella manera, hizo del ojo a los compañeros, y apartándose aparte comenzaron a lloveer tantas piedras sobre D. Quijote, que no se daba manos a cubrirse con la rodela; y el pobre de Rocinante no hacia más caso de la espuela que si fuera hecho de bronce. Sancho se puso tras su asno, y con el se defendía de la nube  y pedrisco que sobre entrambos llovía. No se pudo escuchar  tan bien D. Quijote, que no le acertasen no se cuantos guijarros en el cuerpo, con tanta fuerza que dieron con él en el suelo;  y apenas hubo caído cuando fue sobre él el estudiante y le quitó la bacía de la cabeza y dole tres o cuatro golpes en la espalda y otros tanto en la tierra, con que la hizo casi pedazos.Quitándole una ropilla que traía  sobre las armas y las medias calzas le querían quitar, si las grebas no lo estorbaban. A Sancho le quitaron el gabán, y dejándole en pelota , repartiendo entre sí los demás despojos de la batalla, se fueron cada uno por su  parte, con más cuidado de escaparse de la Hermandad que tenían que cargarse de la cadena e ir  a presentarse ante la Señora Dulcinea del Toboso.

En el apartado de “Recomienda un libro” de este blog, dos personas me recomendaron este precioso libro. Como no lo encontré en mi ciudad, en uno de los viajes que hice a Madrid me lo compré, y ya lo he leído.

Me encantan las novelas de sagas familiares y si encima es una escritora Cubana, creo que los ingredientes son  interesantes.  Dos familias en la Cuba  anterior a Batista, los Falcón y los Montenegros, un lugar, Río Hondo.

La historia de estas dos familias se entrecruzan con la boda de Águeda, hija de Regino  y Pelagia Monteagudo, con el hijo de Rogelio Falcón y  Serafina, un médico llamado Serafín, esto no tendría ninguna trascendencia, si no fuera porque Águeda esta enamorada, desde su juventud, de Vicente, hermano de Serafín. La influencia de las familias hará que ella se case con Serafín.

Así empieza y durante cuatro generaciones, Ángela, una de las hijas de Águeda, sola y mayor recuerda poco a poco, los amores, desamores, alegrías penas y muertes que ocurren a los miembros de los Monteagudo y los Falcón. Ana Cabrera Vivanco va contando la historia familiar junto a la historia del pueblo cubano.

Los cambios profundos que experimenta Cuba con la llegada de Castro al poder, no son menores que los que experimentan las dos familias;  nuevas generaciones que se enfrentan con nuevos retos; familias que se rompen, muchos que deciden marcharse a otros países y otros que se quedan en Cuba a vivir estas nuevas experiencias; amores rotos que no se volverán a encontrar y otros que no aguantan la nueva vida.

El libro tiene un árbol genealógico de cada una de estas familias, puede que en algún momento te puedas perder, pero la historia es muy viva e interesante y retomas rápido los lazos familiares.

Ana Cabrera  Vivanco nació en Cuba; desde el año 2002 vive exiliada en España.  Fue Presidenta de la Academia de la Lengua en Cuba y Premio Miguel de Cervantes otorgado el año 1992.

“La Víspera de Año Nuevo Ángela, segura ya de quedarse,  pidió a Lázaro que le ayudase a colgar de nuevo en el comedor el viejo reloj de pared que durante muchos años marcó con sus manecillas las horas de aquella casa. Isabel los observaba sentada a lo yoga en el sofá, tomando a vuelapluma algunas de las ideas desperdigadas que aún revoloteaban por el aire. A su lado reposaba el diario escrito por Elisa.  Ángela se acercó de puntillas y puso en orden las cuartillas dispersas sobre el sofá, temerosa de que el viento las volara. Las fue leyendo pensativa. El título no estaba mal, porque hacía referencia al tiempo y al alma. También le gustó el comienzo: Isabel describía un olor muy humano que recordaba a Río Hondo”

He leído en el periódico que en el Museo Thyssen en Madrid hay una exposición de cuadros sobre Van Gogh

En el blog de Guisante verde hablaban el otro día de un viaje a Amsterdan ,  me recordaron mi visita a esa ciudad,  sobre todo mi visita al museo de Vincent Van Gogh.

Esta tarde me he puesto a buscar este pequeño libro que, está en mi casa hace un montón de años,  después de buscar  por todos  sitios, lo encontré y  he vuelto a leer alguna carta que otra.

Lo que más me sorprende es como sufre porque no le llega el dinero para comprar sus telas y sus pinturas. Mal vive y cuando le pide a su hermano que mande algo de dinero, él mismo se siente mal y se culpa  de su mala suerte.

ARLES  1888

Mi querido Théo:

Gracias por tu carta; pero mira que esta vez he languidecido; mi dinero se había terminado el jueves, así que hasta el mediodía del lunes, resultó terriblemente largo.

Durante esos cuatro días he vivido principalmente de 23 cafés y del pan que todavía tengo que pagar. No es culpa tuya; si la hay es mía. Porque he estado desesperado por ver mis cuadros enmarcados y he pedido demasiado para mi presupuesto, ya que el mes de alquiler y la criada también había que pagarlos. También aun hoy, volveré a arruinarme, porque debo comprar la tela y prepararla yo mismo, ya que la de Tasset no ha venido todavía. ¿Quisieras preguntarle lo más pronto posible si la ha enviado?; 10 metros o por lo menos 5 de tela común a 2 fr. 50.

Pero esto me sería igual, mi querido hermano, si yo no sintiera que tú mismo debes sufrir esta presión que actualmente ejerce sobre nosotros el trabajo. Pero me atrevo a creer que si vieras los estudios me darías la razón por trabajar ardientemente mientras hace buen tiempo. Cosa que no ocurre en estos últimos días; el mistral despiadado barre con furia las hojas muertas. Pero entre eso y el invierno habrá todavía un período de tiempo y efectos magníficos; y entonces se tratará de nuevo de hacer un esfuerzo sin miramientos. Ando tan metido en el trabajo, que no puedo detenerme de golpe. Queda tranquilo; el mal tiempo me detendrá aún demasiado pronto. Como ya lo hizo hoy, ayer y antes de ayer. Trata por tu parte de persuadir a Thomas. Él hará algo siempre.

Su preocupación constante por el color.

Comienza la caída de las hojas; se ve cómo amarillean los árboles, el amarillo aumenta todos los días. Es por lo menos tan bello como los vergeles en flor; y por el trabajo que haremos me atrevería a decir que muy lejos de perder podremos ganar. ¿Has releído ya el Tartarín? ¡Ah!… ¡No lo olvides! ¿Te acuerdas en Tartarín la queja de la vieja diligencia de Tarascón, esa página admirable? Y bien, termino de pintar esta carroza roja y verde en el patio de la posada. Ya verás. Este croquis apresurado te da la composición; un primer plano simple de arena gris, el fondo también muy simple, paredes rosas y amarillas con ventanas de persianas verdes y un rincón de cielo azul. Los dos coches muy coloreados, verde, rojo, las ruedas -amarillo, negro, azul, anaranjado -. Siempre tela de 30. Los coches están pintados a lo Monticelli, con empastamientos. Tú tenías hace tiempo un Claude Monet muy bello que representaba 4 barcas coloreadas sobre una playa. Y bien; aquí se trata de coches; pero la composición es del mismo tipo. Supón ahora un abeto azul verde inmenso, extendiendo sus ramas horizontales sobre un prado muy verde y la arena manchada de luz y de sombra. El rincón del jardín, muy simple, está alegrado por canteros de geranios anaranjados en los fondos, bajo las ramas negras. Pos figuras de enamorados se encuentran a la sombra del gran árbol: tela de 30. Después otras dos telas de 30, el Puente de Trinquetaille y otro puente; el ferrocarril pasa sobre la calle. Esta tela se asemeja un poco, como colorido, a un Bosboom. En fin, el Puente de Trinquetaille con todos esos escalones es una tela hecha en una mañana gris; las piedras, el asfalto, el empedrado, son grises; el cielo, de un azul pálido; figuras menudas y coloreadas; un árbol enclenque de follaje amarillo. Así pues, dos telas en tonos grises y quebrados y dos telas muy descoloridas.

Su preocupación por sus malas relaciones con Gauguin y sobre todo no quiere preocupar a su hermano por su recaída y entrada en el hospital

Mi querido Théo:

Para tranquilizarte completamente a mi respecto, te escribo estas breves frases en el gabinete del señor Rey, el interno, a quien ya conoces. Me quedaré todavía algunos días aquí, en el hospital; después, espero volver muy tranquilamente a mi casa.

Ahora te ruego una sola cosa, que no te inquietes; porque entonces me provocarías una inquietud más.

Hablemos ahora de nuestro amigo Gauguin: ¿lo he asustado? En fin ¿por qué no da señales de vida? Debe haberse ido contigo. El tenía por otra parte necesidad de volver a ver París y en París se sentiría más a gusto que aquí. Dile a Gauguin que me escriba y que pienso siempre en él. Un buen apretón de manos; he releído tu carta, en lo concerniente a tu encuentro con los Bonger. Está bien. En cuanto a mí, estoy contento de seguir tal como soy.

Todavía una vez más, un buen apretón de manos para ti y Gauguin.
Todo tuyo.

Él es un alma tan sensible que lo único que le preocupa es no dar problemas a nadie, aquí lo dice muy claro, cuando aún está encerrado en un manicomio

¿Cómo están nuestra madre y hermana? No teniendo otra cosa para distraerme -se me prohíbe hasta fumar, cosa que, sin embargo, está permitida a los demás enfermos -; no teniendo otra cosa que hacer, pienso en todos aquellos que conozco, durante todo el día y toda la noche. Qué miseria -y todo esto, por así decir, por nada.

No te oculto que hubiera preferido morir, que causar y sufrir tantas molestias. ¿Qué quieres? Sufrir sin quejarse es la única lección que hay que aprender en esta vida. Ahora, con todo esto, para reanudar mi tarea de pintar, tengo naturalmente necesidad de mi taller, de muebles, que en verdad no tendríamos con qué renovarlos en caso de pérdida. Ya sabes que mi trabajo no me permite estar reducido de nuevo a vivir en un hotel, es preciso que tenga mi lugar fijo. Si las buenas gentes de aquí protestan contra mí, yo protesto contra ellos; y no tienen más remedio que resarcirme de los daños y perjuicios amistosamente; no tienen más que devolverme, en fin, lo que perderé por su falta e ignorancia. Si -supongamos – me volviera loco tranquilo, cierto, no digo que sea imposible; habría en todo caso que tratarme de otra manera, devolverme el aire, mi trabajo, etcétera. Entonces -¡a fe mía!-… me resignaría. Pero aún no hemos llegado a eso y si hubiese conservado mi tranquilidad hace mucho tiempo que me hubiera repuesto.

Esta carta la llevaba Vincent Van Gogh el día que murió 29 de julio.

Mi querido hermano:

Gracias por tu buena carta y el billete de 50 francos que contenía. Ya que esto va bien, que es lo principal, ¿por qué insistiré sobre cosas de menor importancia? ¡a fe mía!… antes de que haya oportunidad de hablar de asuntos con la cabeza mas reposada, pasará probablemente mucho tiempo. Los otros pintores, piensen lo que piensen, instintivamente se mantienen a distancia de las discusiones sobre el comercio actual. Porque aunque, la verdad es que sólo podemos hacer que sean nuestros cuadros los que hablen, mi querido hermano, añado que siempre te he dicho – y te vuelvo a decir otra vez con toda la gravedad que pueden dar los esfuerzos del pensamiento asiduamente fijo para tratar de hacer tanto bien como se pueda – te vuelvo a decir que yo consideraré siempre que tú eres algo más que un simple marchand de Corot, y que por mediación mía tienes tu parte en la producción misma de ciertas telas que aun en el desastre guardan su calma.

Porque nosotros estamos aquí y esto es todo o por lo menos lo principal que puedo tener que decirte en un momento de crisis relativa. En un momento en que las cosas están muy tirantes entre marchands de cuadros de artistas muertos y de artistas vivos.

Pues bien, mi trabajo; arriesgo mi vida y mi razón destruida a medias – bueno – pero tú no estás entre los marchands de hombres, que yo sepa; y puedes tomar partido, me parece, procediendo realmente con humanidad, pero, ¿qué quieres?

Un libro precioso, lleno de pintura, color, vida e inteligencia.

La noche estrellada

Chichen-Itza

Ahí está la joya de los Mayas. Esa fue la impresión que me causo cuando llegábamos a esa explanada, con un calor de justicia, pero allí estaba ella, impresionante, en el centro de todo una ciudadela llena de otras edificaciones. La pirámide se conserva preciosa.

Ubicada en el municipio de Tinum en el estado de Yucatán. Data del año 525 d C.

Centro ceremonial del dios Kukulcán. En las escaleras de la parte norte se ubican dos grande cabezas de la serpiente emplumada, efigie del dios Kukulcán.

En el equinoccio, mes de marzo, por un juego de luces y sombras se va viendo como la serpiente baja desde lo alto de la pirámide hasta la tierra. Nuestro guía nos lo hizo ver, claro que sin las luces de ese día mágico, pero fue muy interesante entender esa situación.

Observatorio astronómico

Otro edificio muy interesante y bastante bien conservado es este Observatorio, conocido con el nombre de “El Caracol”. Los Mayas eran grandes conocedores de los movimientos del sol y la luna.

Aún se puede ver la alineación de los astros, en los días equinocciales, desde las aberturas de este edificio.

Pero no todo era trabajar, también tenía sus juegos, y uno de los más importantes  era el juego de la pelota. Aquí se encuentra la mayor cancha de todas con sus 170 metros de larga. Sus paredes están adornadas con murales y en la parte alta de la pared hay un gran aro de piedra, por donde tenían que colar la pelota, hecha de una especie de caucho.

Este juego llamado pokolpok, lo describió el padre español, Diego Durán, de la siguiente manera: “La altura de las paredes eran entre dos y tres metros y medio de alto, extendiéndose alrededor. Por las costumbres nativas, plantaban palmas y árboles que soltaban semillas rojas, su madera era suave y ligera. Las paredes de alrededor eran decoradas con murales y estatuas de piedra. La cancha se llenaba de arena cuando jugaban los reyes”.


Pasamos un calor insufrible, pero aprendimos mucho de esta cultura. Nuestro guía no bebió ni una gota de agua, mientras que nosotros, bebíamos sin parar y sudábamos a la misma velocidad. Vimos el árbol del chicle, escuchamos el eco, que con una palmada repicaba por todos los sitios, o con una palmada oíamos el grito del quetzal, pájaro sagrado para los mayas. No pudimos ver el jaguar con los ojos de jade, estaba en reparación. En fin, pasamos un día inolvidable.

Patrimonio de la Humanidad en 1988. El 7 de julio de 2007 fue elegida como una de las 9 maravillas del mundo.




CAPÍTULO XXI

QUE TRATA DE LA ALTA AVENTURA Y RICA GANANCIA DEL YELMO DE MAMBRINO, CON OTRAS COSAS SUCEDIDAS  A NUESTRO INVENCIBLE CABALLERO

En esto, comenzó a llover un poco, y quisiera Sancho que se entraran en el molino de los batanes; más habíales cobrado tal aborrecimiento don Quijote, por la pesada burla, que en ninguna manera quiso entrar dentro; y así, torciendo el camino a la derecha mano dieron en otro como el que habían llevado el día de antes. De allí a poco, descubrió don Quijote un hombre a caballo, que traía en la cabeza una cosa que relumbraba como si fuera de oro, y aún  él apenas le hubo visto, cuando se volvió a Sancho y le dijo:

- Paréceme Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madres de las ciencias todas, especialmente aquel que dice:  “Donde una puerta se cierra, otra se abre”. Dígolo porque si anoche nos cerró la ventura la puerta de la que buscábamos, engañándonos con los batanes ahora nos abre de par en par otra, para otra mejor y más cierta aventura, que si yo no acertare a entrar por ella, mía será la culpa, sin que la pueda dar a la poca noticia de batanes, ni a la oscuridad de la noche. Digo esto porque, si no me engaño, hacia nosotros viene uno que trae en su cabeza puesto el yelmo de Mambrino, sobre el que yo hice el juramento que sabes.

PLAYA DEL CARMEN. QUINTANA ROA

Aprovechando que ya hemos pasado las navidades, que llevamos 15 días de lluvias persistentes y cielos nublados, vengo a contaros mis últimos días en México.

Mis amigas y yo tomamos un avión desde Toluca a Cancún, un viaje delicioso en un pequeño avión muy bien equipado y muy cómodo. Salimos de Toluca y vimos los volcanes que rodean el sur de esa ciudad, una vista preciosa.

El viaje duró 2 horas más o menos y llegando a Cancún, con un día soleado, el piloto voló muy bajito hasta bien dentro del mar y allí dio la vuelta para que disfrutásemos ese paraíso de playas blancas y un mar fascinante, de colores increíbles, así llegué a la Riviera Maya.

Después de una comida, como siempre deliciosa, al lado del lago en Cancún, con una hija y su familia de mi amiga Patty, tomamos un coche para trasladarnos a Playa del Carmen.

Esta preciosa ciudad,  en tiempos prehispánicos, se llamaba Xaman Há, quiere decir “Aguas del Norte”, era un punto de concentración de la población maya para peregrinar a la isla de Cozumel, “Tierra de golondrinas”, que se encuentra a media hora en ferry , al santuario de Ixohel, la blanca diosa del amor, de la gestación de los trabajos textiles, de la luna y la medicina.

La Quinta

Playa del Carmen, La quinta

Paseando por la calle principal, llamada La Quinta, encontraréis todo tipo de tiendas de artesanía, restaurantes, bares al aire libre y La Bodeguita del Medio, donde quedamos con unos amigos, allí nos tomamos unos mojitos y disfrutamos de la noche cálida, que nos acompañaría todo el viaje.

Un baño en las aguas calientes, transparentes y de colores intensos, desde el azul oscuro al verde claro, será un recuerdo imborrable. Nosotros lo hicimos, llegamos a una Palapa, edificio de madera y techo de caña, típico de la zona, donde comimos al lado de la playa, se llama el Ocho. Cuando llegamos a este paraíso pensé que no era posible esa conjunción del lugar, comida deliciosa, la Palapa al lado del mar que nos dejaba ver esos cielos maravillosos con los azules del mar.

Por muchas fotos que ponga, no podré haceros ver esta maravilla, pero lo he intentado.

Desde la Palapa del Ocho

¡Dios mío!, este libro me lo leí hace 20 años, y aún me acuerdo de lo mucho que me  gustó, esto de poner la fechas en los libros está bien pero… madre mía, como pasan los años.

A mí, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, a mí, Juan León de Médicis, circuncidado por la mano de un barbero y bautizado por la mano de un papa, me llaman hoy el Africano, pero ni de África, ni de Europa, ni de Arabia soy. Me llaman también el Granadino, el Fesi, el Zayyati, pero no procedo de ningún país, de ninguna ciudad, de ninguna tribu. Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía.

Así empieza esta fascinante historia de León el Africano, llamado en realidad Hasan bin Muhammed, perteneciente a una familia ilustrada, residentes en Granada hasta la conquista de esta ciudad por los Reyes Católicos en 1492.

La familia se instala en Fez y así empieza la historia de una vida increíble protagonizada por León el Africano.

Amin Maalouf nos cuenta esta historia por capítulos: 1º El libro de Granada. 2º El libro de Fez. 3º El libro del Cairo y 4º El libro de Roma. Cuatro ciudades que León recorrerá a lo largo de su vida y que nos describe la vida multicultural del Mediterráneo.

Siempre moviéndose entre dos mundos Oriente y Occidente, entre, dos religiones, el Islán y el Cristianismo. Conocerá los hechos más importantes de la época, colaborará con la familia Médicis en Italia, estará presente en el Cairo cuando la ciudad cae en manos de los Otomanos. Entregado al papa León X, como prisionero escribirá para él,  Descripción de África.

Una delicia de relato, lleno de descripciones de las ciudades, las costumbres y los hechos históricos.

Se lee con pasión y se termina muy pronto.

Amin Maalouf, escritor libanés, afincado en Francia, siempre escribe historias alrededor de la cultura del Mediterráneo. Obtuvo el premio Goncourt en 1993.

“Las mujeres honradas de Fez , cuando tienen que cruzar el mercado de las flores, aprietan el paso, se arrebujan un poco más en sus velos y lanzan a derecha  e izquierda miradas de animal acorralado;  porque si la compañía del arrayán o del narciso no tiene en sí nada de reprensible, nadie ignora la curiosa costumbre de los fesíes de rodearse de flores, en macetas o cortadas, cada vez que entregan a los placeres prohibidos del alcohol. Para algunos devotos, comprar un ramo perfumado llegaba a ser algo casi tan culpable como procurarse una jarra de vino y los floristas no valían, a sus ojos, más que los taberneros, tanto más cuanto que unos y otros eran a menudo andaluces, prósperos y libertinos”.

El otro día asistí a la presentación del último libro de Rafael Cabanillas, “África en tu mirada”. No es un libro al uso, es una mirada muy especial a África, que el escritor realizó durante unos viajes a varios países de ese continente,   esa mirada nos la ha plasmado en un bonito libro lleno de fotos y  escritos muy bellos.

La presentación fue emocionante, divertida y llena de anécdotas, el tiempo que estuvimos allí escuchando historias, fue una delicia. Nos habló de la gente, de sus vidas, de los niños que caminan kilómetros para ir al colegio, de las mujeres que trabajan todo el día para poder alimentar a sus hijos, o de la belleza de los vestidos que, con una simple tela, se adornan como verdaderas modelos.

El libro está compuesto por fotos, sobre todo de niños y niñas con sus miradas impresionantes, de mujeres con sus niños a la espalda, de mujeres ataviadas con sus preciosos trajes o mujeres trabajando.

Este libro además de bello es solidario, parte del dinero que se recaude irá a parar a varios programas en África.

Rafael Cabanillas es un escritor manchego, nacido en Daimiel (Ciudad Real)

” MUJER AFRICANA”

De los animales con joroba que pueblan la naturaleza, destacan: el dromedario, el camello, el yak… y la mujer africana, que siempre lleva adosado un bebé a su espalda . Su giba o protuberancia, va creciendo día a día, y se pierde al cabo de un año, al renovarse por otra de menor tamaño.

Este  aditamento no impide el trabajo y el desarrollo de este animal de carga: cría a los niños, limpia la choza, friega los cacharros, lava la ropa, hace el fuego de la cocina, se ocupa de los animales -ordeña la cabra y da de comer a las gallinas-, trae agua del río o de la fuente, desplazándose varios kilómetros, y cultiva el huerto, el algodón y el mijo.

El macho de esta especie no tiene joroba y se le suele ver en la sombra tumbado en una estera o hamaca.

 

FELICES NAVIDADES

Y UN SOLIDARIO AÑO

 

 

Salimos de S. Miguel de Allende, con cierta nostalgia de dejar atrás esa ciudad llena de encanto, pero con la  curiosidad de llegar a la cuna de La Independencia mexicana, Dolores Hidalgo.

En esta ciudad, el 16 de septiembre de 1810 a las 5 de la mañana, el párroco  Miguel Hidalgo, hizo sonar las campanas de la Iglesia, para convocar a los  vecinos y dar “El grito de  Dolores” o también llamado “El Grito de la Independencia”. Dicen que las palabras que pronunció se perdieron para siempre, pero  se resumían en: “Viva  Nuestra Señora de Guadalupe, muerte a los malos gobernantes y a los gachupines”. Ya sabéis que los gachupines eran los españoles. Ahí empezó la guerra de la Independencia mexicana.

A Miguel Hidalgo se le considera el  héroe de La Independencia y en 1824 la ciudad de Dolores se llamó Dolores Hidalgo en su honor.

En el centro de la plaza hay un inmenso árbol con una estatua de Cortés arrodillado, una placa dice que Cortes lloró en la noche triste cuando sus hombres fueron expulsados de Tenochtitlán en 1520.

En Dolores nació uno de los cantantes más conocidos de todo México, José Alfredo Jiménez. Cerquita de la plaza está su casa museo que fuimos a visitar mis amigas y yo, muy interesante, sobre todo, porque él fue el compositor de casi todas las canciones que conocemos.

QUERÉTARO

De ahí nos fuimos a Querétaro una ciudad de 1.500.000 habitantes y también parte importante en La Independencia.

En Querétaro se reunían otros grupos de criollos que conspiraban contra  los españoles.Todos estos conspiradores se reunían en casa de Doña Josefa Ortiz, La Corregidora,  a espaldas de su marido El Corregidor

Dice la historia que cuando se descubrió este  hecho, la encerraron en una habitación de su casa, y por una cerradura pudo susurrarle  al criollo, Ignacio Pérez, que sus hombres estaban en peligro. Ignacio corrió a dar la noticia a los otros conspiradores en S. Miguel Allende y Dolores. Cuando supieron el peligro que corrían, el cura Miguel Hidalgo dio el gripo de la Independencia y ahí empezó la guerra.

En la plaza de Querétaro hay una estatua de La Corregidora.

Hacía un calor criminal,  a pesar de ello nos fuimos a ver el Cerro de las Campanas donde fusilaron,  en 1867, al emperador  Maximiliano.

Cuadro de Monet. Fusilamiento de Maximiliano

Aquí terminamos nuestro viaje, por estos pueblos mágicos y llenos de historia. Pasamos calor, comimos muy rico y vimos museos de historia, paseamos por las plazas y contemplamos noches llenas de magia.

 

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