Me prestaron este libro hace unos meses, me ha costado leerlo, no porque esté mal escrito o porque no esté bien documentado, todo lo contrario, me ha costado leerlo por la dureza de la historia que todos conocemos pero que yo no había leído
nada tan fuerte y tan terrible.
Pensar que toda esa masacre pasó entre los mismos españoles, que se generase ese odio tan grande y que se alentara entre unos y otros es realmente terrible, y no encuentro palabras para calificar ese tiempo de negrura y deshumanización total entre convecinos. Creo que me va a costar olvidar todo lo que he leído, pero que deberíamos leerlo todos para no olvidar lo que pasó, no hace tanto tiempo, en nuestros pueblos.
Hay tres libros que me han dejado una honda huella, uno fue “La fiesta del Chivo” de Vargas Llosa, otro “Si esto es un hombre” de Primo Levi. Pero creo que “El Holocausto Español” es de los que me han marcado más que ninguno
Está dividido en seis partes
La primera “Orígenes del odio y de la violencia”
Así empieza este capítulo:
Un terrateniente de la provincia de Salamanca, según su propia versión. Al recibir la noticia del alzamiento militar en Marruecos en julio de 1936 ordenó a los braceros que formaran en fila, selecciono a seis de ellos y los fusiló para que los demás escarmentara. Era Gonzálo de Aguilera y Munro, oficial retirado del Ejercito, y así se lo contó al menos a dos personas en el curso de la Guerra Civil. Su finca conocida como la Dehesa del Carrascal de Sanchiricones se encontraba entre Vecinos y Matilla de los Caños dos localidades situadas, respectivamente, a 30 y 35 kilómetros al sudoeste de Salamanca
El latifundio que era el modelo dominante de propiedad de las tierras en Andalucía, Extremadura y Salamanca, permitía a los amos pensar en el bracero como un ser infrahumano, una mera propiedad y un “objeto” al que castigar o aniquilar si osaban rebelarse.
La segunda: Consecuencias del golpe de estado I: Violencia institucionalizada en la zona rebelde.
El personaje de Queipo de Llano es tremendo, sanguinario y sin corazón, no es para describir lo que decía o mandaba hacer: la violencia era tal que yo casi no he podido leerlo.
Por supuesto estoy poniendo párrafos que no hieren la sensibilidad del lector.
Así escribe Queipo de Llano la llegada de las tropas a Morón de la Frontera:
En Morón se ha hecho un escarmiento, que supongo impresionará a los pueblos que aún tienen la estulticia de creer en el marxismo y en la esperanza de podernos resistir… A todos les recuerdo que, por cada persona honrada que muera, yo fusilaré, por lo menos , diez; y hay pueblos que hemos rebasado esta cifra. Y no esperen los dirigentes salvarse, apelando a la fuga, pues los sacaré de debajo de la tierra, si es preciso para que se cumpla la ley.
La tercera: Consecuencias del golpe de estado II: Violencia espontánea en la zona republicana
Entre tanto los socialistas moderados y los nacionalistas vascos encabezaban los esfuerzos por atajar los desmanes en la retaguardia. Junto con Prieto y Zugazagoitia, el Doctor Juan Negrín se opuso con idéntico fervor que ambos bandos ejercían.
Manuel Irujo Olla, un piadoso vasco que sería ministro sin cartera, hizo un llamamiento desesperado a mediados de octubre para que prevaleciera los valores humanos detrás de las líneas de combate:
“He ido uno por uno, a hospitales, a cárceles y cementerios; he visitado y pedido al Ministro de la Gobernación la adopción de ciertas medidas; me he relacionado con organizaciones extremistas, tanto políticas como sindicales y he puesto, en una palabra, todo mi empeño en que el Gobierno de la República democrática y todos los antifascistas en general den la sensación de que es nuestro país de carácter generoso y de ideas elevadas. Tengo la seguridad de que cada atentado contra la vida ajena es mucho más pernicioso que una batalla; más se pierde con un crimen que con una derrota”.
La Cuarta: Madrid sitiado. La amenaza dentro y fuera
El Capellán Fernando Huidobro manda un escrito al Cuerpo Jurídico Militar después de tomar la ciudad de Toledo, decía así:
El procedimiento que se sigue está deformando a España y haciendo que en lugar de ser un pueblo caballeresco y generoso, seamos un pueblo de verdugos y soplones. Tales cosas van sucediendo que a los que hemos sido siempre españoles por encima de todo, nos va dando ya vergüenza de haber nacido en esta tierra de crueldades implacables y de odios sin fin.
Huidobro murió en Aravaca de un tiro por la espalda por un legionario de su propia unidad. Al descubrir que fueron los franquistas y no los rojos quienes lo había asesinado, el Vaticano suspendió el proceso de beatificación.
La quinta: Dos conceptos de la Guerra
El día después del bombardeo a Guernica un testigo ocular, el padre Alberto Onaindía, escribió una sentida carta al cardenal Gomá.
“Llego a Bilbao con el alma destrozada después de haber presenciado personalmente el horrendo crimen que se ha perpetrado contra la pacífica villa de Guernica, símbolo de las tradiciones seculares del pueblo vasco…tres horas de espanto y de escenas dantescas. Niños y madres hundidos en las cunetas, madres que rezaban en alta voz, un pueblo creyente asesinado por criminales que no sienten el menor alarde de humanidad. Señor cardenal, por dignidad, por honor al evangelio, por las entrañas de misericordia de Cristo no se puede cometer semejante crimen horrendo, inaudito, apocalíptico, dantesco.
La sexta: La Inversión en terror
La represión fue de una dureza terrible en todos y cada uno de los pueblos y ciudades por donde pasaban los militares golpistas. En Granada no se libraron de esa furia. Allí mataron al gran poeta, Federico García Lorca, profesores de la Universidad, médicos, maestros y trabajadores.
Así se refería un banquero de la ciudad José María Bérriz Madrigal: “El camino es vencer o morir matando a granujas… el ejercito quiere extirpar la raíz de la mala planta que comía a España. Y creo que lo va a conseguir. Para ello tenían que eliminar a los granujas que no trabajaron nunca en sus empresas… intelectuales, frescos, cursis y danzantes.
Las violaciones a las mujeres, los crímenes sin límites, la destrucción de un país, la quema de iglesias, la desaparición de la cultura, la muerte de tantos inocentes, leído ahora desde la perspectiva de una vida tranquila y cómoda, en una España democrática, me sigue pareciendo terrible e increíble el odio que se apoderó de una parte de los españoles contra la otra, que nos llevó a este terrible episodio de nuestra historia.
Es casi imposible resumir esta obra, yo he intentado sacar ciertos párrafos, pero la obra es ingente. Datos, nombres, pueblos, batallas, historias personales, periodistas que vinieron de fuera y cuentan lo que veían. Imprescindible para conocer a fondo esa parte de nuestra historia, de la que no podemos sentirnos orgullosos es más creo que deberíamos avergonzarnos de ella.
“He ido uno por uno, a hospitales, a cárceles y cementerios; he visitado y pedido al Ministro de la Gobernación la adopción de ciertas medidas; me he relacionado con organizaciones extremistas, tanto políticas como sindicales y he puesto, en una palabra, todo mi empeño en que el Gobierno de la República democrática y todos los antifascistas en general den la sensación de que es nuestro país de carácter generoso y de ideas elevadas. Tengo la seguridad de que cada atentado contra la vida ajena es mucho más pernicioso que una batalla; más se pierde con un crimen que con una derrota”.




Lo primero es que la gente razone y piense por su cuenta. Nos están educando al revés, nos educan para producir y consumir. Nadie nos prepara para ser más humanos, para ser mejores. Dicen que no hay alternativa a este desarrollo, cómo que no: ser mejores en vez de tener más cosas. La alternativa es educar para ser mejores.


Precioso título de este maravilloso libro que acabo de leer casi de un tirón. De principio a fin la historia te atrapa y no te deja hasta llegar a la última página. Una historia que se va abriendo en otra historia y así sucesivamente hasta acabar de conocer qué pasaba en la vida de Laverde.


Cómo vuela el tiempo, me da la impresión de que esto lo digo últimamente demasiadas veces. Dicen que cuanto mayor eres más rápido se te pasa el tiempo, si eso es cierto, yo me estoy haciendo mayor porque el tiempo vuela a mi alrededor de una manera imparable.










